Desde la segunda semana de tenerla, la serissa me ha tenido en vilo. Para empezar, se le cayeron el cincuenta por ciento de las hojas, se fueron volviendo amarillas y cayeron. Lo achaqué al exceso de riego o a los cambios contínuos de ubicación: dentro de casa de día, por el calor, y fuera, en la noche.
Actualmente, la situación es esta: la serissa pasa el día en una terraza donde no le dan corrientes de aire, le entra la luz de la mañana a raudales, no le inciden los rayos de sol directo, está orientada al Este, pero a la sombra. Le pincé las hojas grandes, y quité ramitas flaquitas como agujas, resequillas, que tenía saliendo de otras ramas jóvenes.
Ahora, tengo una serissa con una rama muy frondosa, la que precisamente es más alta (el ápice, creo que se le llama, ¿no?), de la que salen muchas ramas más pequeñas y frondosas, pero otras dos ramas principales, sobre todo una de ellas, que digamos, da al lado trasero del árbol, está muy triste, es decir, tiene unos brotes alargados, verdes, y las hojas muy distanciadas.
Mirando el manual del bonsai que traía de la tienda, no termino de convencerme sobre qué debo hacer.
¿Alquien me dice si debo cortar para fortalecer? Pero, eso sería podar, y ahora no es la época, ¿no?
El caso es que veo que mi serissa ha pasado de tener un follaje precioso, de hojas regulares muy verdes y vivaces a tener una especie de "asincronía" en el brote de las hojas: unas muy grandes y otras pequeñas. Encima, de tenerla en la terraza, las hojas cogen algo de polvo y no brillan como antes.
Usé "Hortrilón" en el penúltimo riego, y parece que no le ha ido mal. En el último riego la aboné por primera vez, con abono líquido especial para bonsai, en la proporción exacta.
Antes la regaba mucho, siempre tenía la tierra húmeda. Como le caían tantas hojas, opté por el riego cuando de verdad la tierra está bien seca, es decir, metiendo el dedo por debajo de la maceta y sacándolo con restos de tierra de verdad seca.
La tierra que traía el bonsai está muy compacta. ¿eso es normal? Es decir, es dura, permanece con la forma de la maceta, como un bloque ovalado de tierra donde va encajado el bonsai. Me da la sensación de que esa tierra no es muy buena. De paso, traía musgo, cuando compré el bonsai, y claro, como ahora no lo riego tanto, pues el musgo se ha convertido en una capa reseca sobre la tierra, e incluso se ha tornado en algunas zonas de color blanca.
Aparte de mirarme la ficha para saber la época de los trasplantes. ¿Cómo sé si mi bonsai, de nueve años, deberá ser trasplantado en la temporada que viene?
En fin, estas y otras cuestiones me rondan la cabeza. Yo quiero que mi bonsai vuelva a ser como antes: con muchas hojitas verdes por todos lados, que le brillen y que se vea radiante. Ahora, no está feo, pero no tiene aspecto sano tampoco.
No sé si me entendeis.
Pos eso es todo. Por cierto, sí que olía mal cuando lo pincé, ¡la madre que lo trajo!! :?